EL OTRO RESCATE

El otro rescate

JOSÉ MANUEL RAMÍREZ
PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE DIRECTORES Y GERENTES DE SERVICIOS SOCIALES
LA TRIBUNA, 28-12-2012
La inmensa mayoría de la población no ha gastado
por encima de sus posibilidades. Los salarios han sido en
España, junto a Portugal y Grecia, los más bajos de la
Unión Europea.

Es preciso defender la dignidad de las

personas y denunciar las falsas ideas

que sirven para desviar la atención

respecto a las verdaderas causas de

esta situación y para hacer aceptables

medidas injustas que perjudican a la

inmensa mayoría de la población. Son afirmaciones

que no resisten un análisis racional, pero que se imponen

con la fuerza de las ideas simples cuando mucha

gente busca explicaciones sencillas que aminoren

la desorientación en la que nos encontramos.

Entre estas falsedades destacan

aquellas que tratan de

hacernos sentir a todos culpables

de las dificultades de

nuestra economía, porque

solo así es posible que aceptemos

con resignación los

enormessacrificiosquesenos

imponen. Es lógico que si todos

somos culpables, todos

tengamos que sacrificarnos.

«Hemosgastado por encimade

nuestras posibilidades»

es una de las falsedades más

extendidas. La inmensa mayoría

de la población no ha

gastado porencimade sus posibilidades.

Los salarios han

sido en España, junto a Portugal

y Grecia, los más bajos

de laUniónEuropea. Respecto

al gasto social, tampoco es cierto que hayamos gastadomásde

lo que podemos;muyal contrario, España

adolece deunauténtico raquitismo en estamateria:

mientras que nuestro PIB es el 94% de la UE-15,

nuestro gasto público social es del 72%. Si hubiéramos

destinado la media de lo que dedican los países

europeos, tendríamos 66.000 millones de eurosmás

cada año para nuestro Estado del Bienestar.

También quieren hacernos creer que en momentos

comoestos, todos tenemos los mismos intereses,

que pobres y ricos compartimos lamismasuerte. «Todos

vamos en el mismo barco, a todos nos afecta la

crisis», se dice. Esta afirmación esconde una gran falsedad:

mientras en los tres primeros años de crisis

(2007 a 2010) la cifra de parados pasó de 1,8 a 4 millones,

sólo tres empresas del IBEX tuvieron pérdidas.

Ha habido más beneficios empresariales, pero no se

hanotado en empleo ni en salario; el centro delmundo

empresarialno ha tenido pérdidas. Pero lamásclara

evidencia para desmontar esa falsedad de que la

crisis nos afecta a todos, es que las graves dificultades

que afectan a cientos de miles de familias contrastan

con el obsceno incremento del consumo de

productos de lujo: automóviles, joyas, viviendas...No

nos afecta a todos por igual la crisis; es evidente.

Nos dicen que no hay dinero, pero cuando se trata

de 'recapitalizar' a la Banca fluyen miles de millones

de euros desde las instituciones europeas. Pero

ni uno solo para reactivación económica o para políticas

sociales. Si los 39.000 millones que acaban

de entregar a los bancos españoles los hubieran dedicado

a financiar políticas sociales, no solo repercutido

en calidad de vida sino que hubieran generado

cientos de miles de empleos que, en definitiva, son

consumo y generan riqueza e ingresos para el Estado.

Se dice también que tenemos excesiva regulación

y son necesarias reformas desreguladoras. Pero

si algo ha causado la actual crisis es la falta de regulación

de los mercados financieros, que les ha permitido

cometer con absoluta impunidad todo tipo

de tropelías. Por eso resulta ofensivo que se nos diga

que lo que necesitamos es

desregular. Lo que hace falta

es regular la economía financiera,

los mercados, para superar

la actual situación y evitar

crisis futuras. Y si se trata

de equipararnos con los países

de la OCDE, España es el

único que no tiene una regulación

específica para proteger

a los particulares sobreendeudados,

lo que hace que

quienes se encuentran en tal

situación (deudas hipotecarias)

se vean absolutamente

desamparados ante sus acreedores,

los bancos.

Nos dicen que no hay otra

alternativa cada vez que deciden

un recorte antisocial. Y

esa es la mayor de las mentiras.

Podrían decir que es la única alternativa que les

dejan los poderes europeos, al servicio de la Banca

alemana. Por eso, cuando denunciamos los recortes

en Sanidad, en Educación o en Servicios Sociales

y de la Ley de Dependencia no sólo estamos

defendiendo la calidad de vida personal y familiar,

o una sociedad cohesionada, sino también un modelo

económico alternativo en el que frente a la

dualidad déficit/deuda que atenaza a nuestros gobernantes,

plantee como referencia la investigación

y la innovación (I+D+I) y las políticas sociales.

Digan lo que digan estos gurús de la economía

liberal, con elmodelo de recortes drásticos, especialmente

en políticas sociales, se empobrece la

economía, se destruye empleo y se debilita el consumo;

además de añadir grandes niveles de sufrimiento

a millones de personas y familias: ningún

país ha salido nunca así de una crisis; al contrario,

se empobrece cada vez más y habrán de pasar generaciones

para recuperar el tiempo perdido. Con

investigación y desarrollo, unido a las políticas sociales,

se genera riqueza, empleo y consumo. Y la

salida de la crisis se logra sin hacer sufrir sus consecuencias

de forma tan grave a tantos.

Así que cuando denunciamos los recortes en las

políticas sociales del gobierno, lo que estamos haciendo

es defender la dignidad humana. Hay que

promover urgentemente un plan de rescate a las

personas y familias, y para ello el mejor acto solidario

es pagar los impuestos y defender la justicia

social.

Está aquí: Home Noticias EL OTRO RESCATE