SÓLO EL 6,1% DE QUIENES VIVEN BAJO EL UMBRAL DE LA POBREZA PERCIBEN ESTAS PRESTACIONES (532.070 PERSONAS), Y SU CUANTÍA SÓLO ALCANZA EL 15,3% DE LA RENTA MEDIA POR HOGAR EN ESPAÑA
En los tres últimos años -desde la implantación del IMV-, se han reducido más de 170.000 beneficiarios, y trece CC.AA. han disminuido su gasto en Rentas Mínimas de Inserción.
Madrid (-95%) y Aragón (-92,6%) lideran esta reducción del gasto. Les siguen Castilla – La Mancha (-88,2%), Castilla y León (-80,7%) y Andalucía (-79,8%). En el otro extremo, sólo cuatro comunidades aumentan su presupuesto: Canarias (139,1%), Baleares (58,4%), Comunidad Valenciana (8,7%) y País Vasco (4,7%).
En tres Comunidades las RMI ni siquiera alcanzan al 1% de las personas bajo el umbral de la Pobreza: Castilla – La Mancha (0,1%), Madrid (0,4%) y Andalucía (0,6%); y otras dos no llegan al 2%: Castilla y León (1,2%) y Murcia (1,3%). Por otro lado, la cuantía media de la RMI de Aragón no llega al 1,5% de la Renta media de la Comunidad.
6 de cada 10 titulares de renta mínima son mujeres, el 23,4% son menores de 35 años y hay más de 87.000 menores en familias que perciben una Renta Mínima.
Así se desprende del Informe de Rentas Mínimas de Inserción correspondiente al año 2023, que ha hecho público el Ministerio de Derechos Sociales.
La reducción de los presupuestos de las RMI en la mayor parte de las Comunidades supone que, en los tres años desde la aprobación del Ingreso Mínimo Vital, se quiebre la tendencia al alza que se registraba desde 2011, con una pérdida global de casi 400 millones de euros.
Sólo el 6,1% de la población bajo el umbral de la pobreza en España se ha beneficiado las RMI que ofrecen las Comunidades Autónomas. Este porcentaje se está reduciendo desde el 2015, tras alcanzar ese año su nivel más alto con un 8,7%, salvo en el año de la pandemia (2020).
Pobreza y exclusión social son conceptos diferentes, aunque exista una clara relación entre ellos especialmente cuando la pobreza se agudiza, cuando se concentra en un mismo entorno familiar o comunitario o cuando coexisten factores personales que dificultan la integración. Por eso la aprobación del IMV, que viene a aliviar situaciones de pobreza, hubiera sido la oportunidad de destinar los recursos de las RMI de las Comunidades a implementar políticas y actuaciones eficaces de inclusión social, más allá de la aportación de recursos económicos a personas con rentas bajas.
Sólo cuatro Comunidades han aumentado la inversión en RRMM desde el año 2020. Canarias con un aumento del 139,1% y Baleares (88,4%) encabezan el aumento de la inversión. La Comunidad de Madrid ha dejado de invertir casi 130 millones de euros, reduciendo su inversión en un 95%. Le sigue Aragón con una reducción del 93%.
Desde el año 2020 se han reducido un 33,1% las personas perceptoras de Rentas Mínimas. En esta reducción destaca Madrid con una reducción del 95,3%, Castilla – La Mancha donde se han perdido 9 de cada 10 beneficiarios, Andalucía (-87,2%) y Castilla y León (-81,7%). Sólo tres Comunidades han aumentado el número de perceptores en este período. 4 de cada 5 personas perceptoras de Rentas Mínimas se encuentran en cinco comunidades: Valencia, País Vasco, Cataluña, Navarra y Canarias.
También este aspecto encubre diferencias extremas: dos Comunidades, País Vasco (62,9%) y Navarra (35,4%), destacan con porcentajes que superan o se acercan al 50% de su población por debajo del umbral de la pobreza. Sin embargo, en tres Comunidades las RMI ni siquiera alcanzan al 1% de las personas bajo el umbral de la Pobreza: Castilla – La Mancha (0,1%), Madrid (0,4%) y Andalucía (0,6%); y dos Comunidades más no llegan al 2%: Castilla y León (1,2%) y Murcia (1,3%).
La cuantía media por persona perceptora de las RMI en el conjunto de España supone el 15,3% de la renta media por hogar en nuestro país. También en este aspecto las diferencias entre Comunidades son extremas. Las cuantías más altas en relación con la renta media de los hogares de sus territorios son Baleares (33,6%), Cataluña (18,8%) y Canarias (18,1%). Las que menos, Madrid (9,4%), Murcia (9,2%) y, el caso más extremo, Aragón, donde la cuantía de sus RMI sólo representa el 1,4% de la renta media de los hogares de su territorio.
Si analizamos conjuntamente las personas perceptoras de Ingreso Mínimo Vital y Rentas Mínimas, estimamos que 1.454.271 personas las reciben por encontrarse en una situación de pobreza (excluyendo las que perciben el IMV por tener el complemento de Infancia). En el siguiente gráfico observamos como los perceptores de IMV van en aumento mientras que los de RRMM disminuyen.
Para más información: Álvaro Revilla Castro, Coordinador de Estudios de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. José Manuel Ramírez Navarro. Presidente. E-mail: directoressociales@hotmail.com
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